GENTILEZA

BUSCAN PONERLE FRENO AL DETERIORO DE UNA JOYA MUSICAL

Salen al rescate de un histórico órgano de tubos de la Región


Está en la iglesa de Magdalena y fue instalado en 1888. Una campaña vecinal buscar reunir fondos para restaurarlo.

18 de Enero de 2015

Soplan aires renovadores para uno de los instrumentos más antiguos de la Región. El largamente centenario órgano de tubos de la iglesia de Magdalena atravesará un complejo proceso de restauración y puesta a punto, merced al incansable empuje de un grupo de vecinos de esa ciudad -con un joven estudiante universitario al frente- y la colaboración de un organista platense radicado en los Estados Unidos.

A pesar de estudiar Ingeniería en la UNLP, el magdalenense Juan Pedro Cicchetti está vinculado con el mundo de la música por razones familiares y personales. Y siempre consideró que era “una picardía” que el imponente órgano Walcker instalado en 1888 en la iglesia de Santa María Magdalena, ubicada frente a la plaza principal de su ciudad, se hundiera lentamente en el silencio de la falta de mantenimiento y la fatiga de los materiales.

Con apenas veinte años, el visto bueno de los suyos y la idea de cambiar ese destino que parecía inexorable, se puso al hombro hace más de un año una campaña de recolección de adhesiones y fondos que acaba de dar sus primeros frutos y va por más. Poco a poco, los 512 tubos de madera y plomo-estaño, las pedaleras y articulaciones, los teclados recubiertos en hueso del coloso, recuperan su antiguo esplendor.

De una firma emblemática

Fabricado por la emblemática firma alemana E.F.Walcker, que desde 1781 a la actualidad construyó más de 6 mil órganos -incluyendo uno móvil para la Basílica de San Pedro en Roma-, el catalogado como “Opus 526” llegó a Magdalena directamente desde Europa en 1888. Diez años más “joven” que el de la catedral porteña, tiene características similares.

“Cuando arrancamos con el proyecto, el estado de conservación no era pésimo, pero el tiempo, la humedad, la presencia de polillas, murciélagos e incluso lechuzas tuvieron un impacto bastante fuerte” recuerda Cicchetti: “además del deterioro estético, había teclas rotas, tubos que no sonaban, y una desafinación generalizada”.

“Por suerte, la campaña prendió y logramos juntar los 41.000 pesos necesarios para contratar a los especialistas de Buenos Aires y encarar la primera etapa de la restauración” destaca el joven, “que consistió en desmontar y limpiar los tubos, hacer una limpieza general, revisar el sistema de aire, las válvulas, el fuelle y su motor alimentador, y poner en condiciones uno de los ‘manuales’ o teclados. Ahora llevamos 15 mil pesos para la segunda etapa, que costará más o menos lo mismo, y trataremos de concretar la tercera por otro tanto”.

Con esos objetivos en mente, Juan Pedro creó sendos espacios virtuales que funcionan como herramienta de información, difusión histórica y captación de aportes solidarios, ya que por su intermedio pueden adquirirse bonos contribución de diferentes valores: http://organomagdalena.blogspot.com.ar, y https://www.facebook.com/organomagdalena. Las instancias que se vendrían, de obtenerse financiamiento, son sucesivamente las de restaurar mecánica, registros y materiales del segundo “manual” y luego la pedalera, para concluir con una armonización general.

Cicchetti cuenta con un aliado de lujo: el platense Ezequiel Martín Menéndez, un egresado del Conservatorio local como Profesor Superior de Organo que actualmente reside junto a su familia en Hartford, Connecticut -donde es director de música de la Cathedral de Saint Joseph-. “Mi papá es platense, clarinetista, y conoció a Menéndez en el Gilardo Gilardi” advierte Juan Pedro: “Ezequiel ha sido un gran colaborador en lo conceptual y económico, y la idea es que en alguna de sus visitas a La Plata pueda acercarse a dar un concierto con el instrumento ya recuperado”.

Experto ejecutante y estudioso del tema, Menéndez es un fervoroso defensor de los órganos de tubos que ayudó a varios templos a adquirirlos, y en ocasiones ha salvado piezas históricas que corrían riesgo de ser desmanteladas.

La historia del órgano de tubos se remonta al siglo II antes de Cristo, y evoluciona hasta llegar a su punto de máxima influencia durante el Renacimiento y el Barroco, con Johann Sebastian Bach como compositor paradigmático.

Salen al rescate de un histórico órgano de tubos de la Región

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